¿Qué le pasa a los adictos al sexo?


sexo

La clínica para la adicción al sexo de Tim Lee se encuentra en un edificio beige poco llamativo junto a Penn Station, en Nueva York. Si has estado en la Gran Manzana, seguramente habrás pasado por delante sin darte cuenta. He utilizado los baños del restaurante y del lobby del hotel en el primer piso del edificio miles de veces sin saber que, tan sólo subiendo un tramo de escaleras, había personas confesando lo que hay en lo más profundo de sus corazones. La clínica de Lee se llama New York Pathways, un centro ambulatorio intensivo al que la gente acude para recibir tratamiento para la masturbación compulsiva, la adicción al sexo, la monogamia en serie y el uso continuado de servicios de acompañantes sexuales, entre otras cosas.

Aunque admitir ser adicto ha adquirido mayor aceptación social en los últimos años, los que lo son al sexo siguen siendo estigmatizados. Incluso ridiculizados. A algunas personas les gustan series como Californication y son fanáticos de Shame, cuyos protagonistas son adictos al sexo. Pero la idea de que alguien real sufra una adicción de este tipo es un escándalo para muchas personas.

Son muchas las personas que, cuando oyen hablar de gente famosa y adinerada que sufre este trastorno, como Tiger Woods, reaccionan de una forma que podría resumirse en el incrédulo titular de un sitio de noticias australiano: “¿Ser adicto al sexo es en realidad una excusa para ser infiel?”. El sexólogo y escritor Marty Klein, quien quizá sea el mayor opositor al término, escribió una reseña en 2012 señalando que, cuando nos referimos a adicción al sexo, en realidad hablamos de “un arma especial de la que se sirve la religión para combatir lo que se percibe como liberalismo, para ignorar la ciencia y fomentar el miedo”.

“Llevo diez años siendo terapeuta”, Dice Tim Lee. “Las aplicaciones e internet realmente han hundido a la gente hasta profundidades a las que ellos mismos nunca pensaron que llegarían”.


Tim Lee:
Ante todo, debo decir que el término adicción al sexo es horrible. A mí me gusta porque es bueno para mi negocio. Yo pongo “adicto al sexo” en mi página de Internet y la gente lo va a encontrar en Google porque son las palabras claves que se usan. En términos médicos, no. No existe. La adicción al sexo es un término usado para definir un tipo de tratamiento específico. El término “adicto” es un estereotipo.

Bueno, entonces, si los que vienen no son técnicamente adictos, ¿qué tipo de personas vienen?
Aquí tratamos aproximadamente a cien personas a la semana. Proablemente hay dos o tres tipos acá que fueron arrestados por ponerse espejos en los zapatos para ver por debajo de la falda de las mujeres, ya que está registrado como un delito sexual.

También hay personas con traumas sexuales, por lo general, que después recrean ese comportamiento de alguna manera. Por ejemplo, hay un hombre con el que trabajé que le tomaba fotos a personas haciéndole sexo oral y las subía a Internet. Empecé a hablar con él y le pregunté si había habido sufrido algún abuso en su vida. Me dijo que no. Le pregunté sobre la primera vez que se masturbó. Lo pensó por un segundo y dijo: “Ah, ya me acuerdo. Mi padre me dio una foto de mi madre haciéndole una felación y me dijo que me masturbara con ella”. Y en toda su puta vida no había sido capaz de asociar ambos hechos.

¿Qué pasa con las personas que salen y tienen sexo con cinco personas en una semana? Si eso no le molesta a la persona y no le hacen daño a nadie más, ¿se considera un comportamiento problemático que requiere terapia?
No necesariamente. Pero si esa persona dice, “me tomé unos tragos y no usé condón. No lo volveré a hacer”, pero luego sale otra vez, se toma unos tragos y no tiene condones y dice, “a la mierda” y acaban contagiándose con alguna enfermedad de transmisión sexual, hablamos de otra cosa. Luego vienen las consecuencias emocionales del remordimiento, en contraste con la persona que anda por ahí y tira y no se siente mal al hacerlo.

O sea que, ¿está bien hasta que contraes una enfermedad de transmisión sexual?
O hasta que dices, “Mierda, quiero sentar cabeza y no voy a poder mientras siga haciendo esto”. Siempre hay una persona que conoce a una gran persona, pero que luego quiere conocer a otra gran persona. Piensan que tienen a dos cuando en realidad no tienen ninguna. Ese es un escenario típico. Nunca pueden tener una relación y no tratan de controlar la ansiedad ni enfrentar los problemas de intimidad. No quieren quedarse con una persona porque esto provoca demasiados problemas. Así que se complica.

¿Puedes darme un ejemplo de alguien que sea joven y soltero que pueda requerir tratamiento en un lugar como Pathway?
Bueno, te puedo decir que ayer tuve un cliente. Repasamos su historial sexual y este tipo lo está haciendo bien. Finalmente ha encontrado una novia con la que tiene una relación seria y siente mucha ansiedad al respecto. Estamos trabajando en eso. Él tiene veintitantos y cuando estaba en la universidad se acostaba con una mujer.

Tenían un trato según el cual ella iba a su casa, preparaban una gran cena, se acostaban y luego ella se iba. Tenían una regla: la primera vez que alguno dijera “Te quiero”, se terminaría. Esto continuó por un año. Él dice que tenían sexo dos o tres veces al día. Ella lo llamó y le dijo que lo quería. Terminaron y él comenzó a sufrir ataques de pánico, así que volvieron a estar juntos. Probablemente estaba pasando por una abstinencia de dopamina, así que se sumió en una gran depresión, acompañada de ansiedad y pensamientos suicidas. Tuvieron una relación tumultuosa. Pero todo estaba basado en el sexo.

¿Pero cuál fue la consecuencia de aquello?
La ansiedad y la depresión que sufrió cuando terminó.

Pero con cualquier ruptura de una relación habrá ansiedad y depresión.
En su caso fue por la naturaleza adictiva de la relación. Él realmente no la respetaba ni la amaba. Además con su novia anterior no tenía sexo y se pasaba el tiempo fumando marihuana y masturbándose mientras veía porno. Ella solo podía tener sexo en una posición y había sufrido abusos sexuales. No tenían vida sexual y, cuando la tenían, no era espontánea. Esa relación terminó y él se metió en esta otra, que fue muy destructiva.

Cuando alguien viene para ser tratado por conducta sexual compulsiva, ¿cuál es la meta? ¿No masturbarse nunca? ¿Es como AA o Narcóticos Anónimos, donde te prohiben volver a consumir?
En AA, la abstinencia se define fácilmente: no bebes. Lo mismo pasa con Narcóticos Anónimos: no consumes. Con la terapia para adictos al sexo hay cinco programas diferentes basados en cómo defines la sobriedad. En SA (Sexaholics Anonymous), que es el más rígido, definen sobriedad al hecho de no masturbarse y no tener sexo fuera del matrimonio, y el matrimonio sólo puede ser entre un hombre y una mujer. Es bastante intenso. Es útil para personas judías ortodoxas, por ejemplo, o para católicos devotos.

SRA (Sexual Recovery Anonymous) se separó de AS. Su objetivo es que no haya masturbación ni sexo por fuera de una relación seria. Después, en esa misma línea, hay programas como SAA (Sex Addicts Anonymous) y SLAA (Sex and Love Addicts Anonymous), donde defines tu comportamiento y cuál es la conducta de la que te quieres abstener con la ayuda de un padrino. Pero, para responder a tu pregunta, muchos de ellos tienen lo que llaman una conducta de fondo, que puede ser masturbación, consumo de pornografía, sexo de una noche, sexo por dinero, salones de masaje o el uso de aplicaciones.

Yo pensaba que, si sueles tener sexo sin protección todo el tiempo y buscas refugio en estos programas, allí motivarían la masturbación.
También hay dos perfiles: aquellos que en una relación no pueden dejar de ser infieles y el tipo de persona que es adicta a Internet y a la masturbación pero no ha tenido relaciones sentimentales. En este último caso, el objetivo es conseguir una relación estable. Pocas de estas personas prefieren masturbarse con porno. Ellos quieren comprometerse, pero están enganchados a Internet.

Piensa en los diferentes programas como si fueran partidos políticos. Por ejemplo, SCA es predominantemente para hombres gays y tienen un plan de sexo. Puede consistir en ir a saunas y tener sexo, pero tiene que ser con protección y solo una vez a la semana. Es un modelo del tipo de reducción de riesgos.

¿Es posible tener demasiado sexo? Es decir, si te tomaras una botella de vodka todos los días, por ejemplo, todo el mundo pensaría que tienes un problema serio. Pero si tienes sexo todos los días, nadie pensaría que tienes un problema, ¿no?
Si yo tuviera sexo todos los días tal vez me sentiría mareado, confundido y algo debilitado. Pero tal vez, ¿una o dos veces a la semana? Un equilibrio, ¿no? Cuando estoy estresado y quiero sexo con mi esposa solo para relajarme, después me siento fatal. Me siento egoísta. Cada persona es diferente y sus problemas se definen de una manera muy personal. Yo mismo estoy en rehabilitación y solía ir a SLAA. Tú defines con tu padrino cuál es tu conducta de fondo.

¿Puedes contarnos más sobre tu experiencia personal con esta adicción?
Me acostaba con personas con las que en realidad no quería relaciones serias porque estaban casadas o simplemente no eran personas con las que no quería que mis amigos me vieran salir. Así que me gustó SRA, porque lo de no practicar sexo fuera de una relación cortaba mucha de la conducta dañina para mí. Y además promovían el periodo de 90 días sin sexo ni masturbación, ni nada. Yo lo hice durante un año. Sentí una claridad única, fui capaz de asimilar muchos problemas pasados relacionados con mis padres y con traumas por pérdida. Este es mi tercer intento profesional. Desperdicié los otros dos por culpa de mi conducta.

¿Cómo puede la adicción al sexo arruinar tu vida profesional? ¿Te ibas de la oficina para acostarte con prostitutas?
Antes vivía en Georgia, y de allá me mudé acá para sacar mi carrera adelante. Fui a Hunter College y trabajé muy duro en el departamento de teatro y me empezó a ir bien. Me convertí en diseñador de iluminación. Cuanto más éxito tenía, más ansiedad sufría. Llegó hasta un nivel en el que no era capaz de ir a donde tenía que estar. En esa época estaba saliendo con alguien que estaba igual de loca a mí. Teníamos sexo dos o tres veces al día. Estaba teniendo sexo de una noche. No me podía concentrar. Dejé de ir a trabajar. Hubo un punto de inflexión en el que eché a perder una gran oportunidad laboral. Ella pensaba que yo tendría que haber sido abogado, y yo dejé pasar la oportunidad de trabajar con un diseñador que había ganado un Tony Award cuando tenía 22 años. Aquella fue una buena oportunidad. Y no llegué y la desperdicié.

¿Porque estabas muy ocupado teniendo sexo? Todavía no entiendo.
Estaba muy influenciado por ella. “No, el teatro no te conviene. Yo quiero estar con un abogado”. Me decía mierdas así, pero en mi mente de adicto, el sexo era mejor que hacerle frente y decirle “estás loca”. Si pudiera empezar de nuevo, me habría acostado con ella unas cuantas veces y habría pensado “mierda, esto me está consumiendo”. Pero antepuse mi relación a lo demás y eso me hundió. Después trabajé como artista gráfico y volvió a ocurrir lo mismo con otra persona.

Entonces, ¿cuál es tu objetivo final con la gente que viene aquí? ¿Es lograr que se casen? ¿O eso es inalcanzable para algunos de ellos?
Mucha gente con la que trabajo está muy estresada por vivir una doble vida. Desperdician mucho dinero y tiempo. Hay muchas consecuencias emocionales por el tiempo que no pasan con sus hijos. Hay mucho arrepentimiento por ese tema. Tienen una vida nueva. No todos, pero muchos clientes se dan cuenta, abren los ojos. De hecho, tuve un cliente el otro día que me dijo que era su segundo aniversario desde que se había dado cuenta de su problema. Me dijo que él y su esposa no lo celebraron pero que sí reflexionaron sobre lo buena que era su vida ahora que no tenían sexo y que su relación era más íntima. Tenía miedo de acostarse con su esposa y ahora tienen un hijo. También tiene un trabajo mejor.

Fuente VICE Colombia

Comentarios

commentarios